Derechos humanos y conservación: el Pacífico Sudeste fortalece la gestión de sus áreas marinas protegidas
Representantes de Costa Rica, Panamá, Ecuador, Perú y Chile participaron en el Foro de Derechos Humanos y Salvaguardas, un espacio de intercambio y fortalecimiento de capacidades para integrar los derechos humanos, la participación y la equidad de género en la gestión de las áreas marinas y costeras protegidas.
¿Cómo integrar los derechos humanos en las decisiones cotidianas de conservación? Esta fue una de las preguntas centrales del Foro de Derechos Humanos y Salvaguardas, realizado en septiembre de 2026 en Ecuador, en el marco del proyecto regional Save The Blue Five y de la Red de Áreas Marinas y Costeras Protegidas del Pacífico Sudeste (RAMPAS).
El encuentro reunió a participantes de cinco países para intercambiar experiencias, analizar situaciones concretas de gestión y poner en práctica herramientas que contribuyan a una conservación que, además de proteger la biodiversidad, reconozca los derechos, las necesidades y la participación de las personas y comunidades vinculadas a estos territorios.
El foro marcó el cierre presencial de un proceso de fortalecimiento de capacidades iniciado en 2024, que incluyó un taller en Panamá y una etapa de formación virtual. Durante el encuentro, las y los participantes aplicaron los conocimientos adquiridos al análisis de actores, intereses, conflictos, derechos, condiciones de acceso y relaciones de poder presentes en la gestión de las áreas protegidas.
“Estamos juntando dos elementos muy innovadores: este curso sobre derechos humanos en el contexto de la gestión y manejo de áreas marinas protegidas y el intercambio regional. Todos estamos apasionados por las especies, pero una parte muy importante de la conservación es la colaboración y la dimensión humana. Los y las guardaparques cumplen un papel fundamental no solamente en la protección de sus áreas protegidas, sino también en la interacción cotidiana con comunidades, usuarios, visitantes, pescadores, prestadores de servicios turísticos y otros actores vinculados al territorio”.
Jan Kleine, director del proyecto Save The Blue Five.De la formación a la práctica
Uno de los propósitos del foro fue llevar los contenidos del curso virtual DDHH en Áreas Marinas y Costeras protegidas. Conservación azul con enfoque humano a situaciones reales de gestión.
A través del análisis de casos y el intercambio de experiencias, las y los participantes exploraron herramientas para identificar posibles conflictos, comprender las necesidades de los distintos actores y reconocer cómo las decisiones de manejo pueden afectar los derechos y las oportunidades de las comunidades.
Asimismo, validaron el Check List de Derechos Humanos para Actividades en Áreas Marinas y Costeras Protegidas, una herramienta orientada a incorporar este enfoque en la planificación, ejecución y seguimiento de las acciones de conservación.
Integrar los derechos humanos implica prevenir daños, evitar la discriminación, respetar los derechos de las personas y las comunidades y promover mecanismos adecuados para expresar inquietudes y atender posibles afectaciones. También supone reconocer que la conservación requiere procesos de participación y toma de decisiones que consideren las distintas realidades del territorio.
Para Florinda Ventura, responsable del plan de manejo de la Reserva Nacional Dorsal de Nasca, del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) de Perú, el proceso permitió reforzar la relación entre la conservación y las comunidades.
“En el Foro de Salvaguardas he conocido cómo identificar y resolver conflictos, y también sobre equidad de género y el trabajo con las mujeres. Porque un área natural protegida no solo se conserva con leyes o con normativas, sino con la población”.
Conservación con enfoque de género
La incorporación del enfoque de género es otro elemento fundamental de este proceso. Las mujeres y los hombres pueden experimentar de manera diferente las decisiones de manejo, las restricciones de acceso, las oportunidades económicas y los riesgos asociados a las áreas protegidas. Reconocer estas diferencias permite identificar barreras de participación y promover una gestión más equitativa e inclusiva.
El intercambio regional también permitió reconocer desafíos comunes entre los países y reflexionar sobre cómo fortalecer la relación entre las autoridades, los equipos de guardaparques, las comunidades costeras y otros actores vinculados a las áreas protegidas.
Una herramienta para fortalecer la gestión cotidiana
El proceso de formación se mantiene abierto a guardaparques, funcionarios y otros actores vinculados a la gestión de las áreas marinas y costeras protegidas del Pacífico Sudeste.
El curso disponible en el repositorio de formación comprende tres módulos que abordan la relación entre derechos humanos y conservación, las buenas prácticas de gestión, la comunicación, la resolución de conflictos y la gobernanza participativa. Incluye herramientas prácticas, estudios de caso, experiencias territoriales, autoevaluación y certificación.
Con este proceso, Save The Blue Five y RAMPAS contribuyen a fortalecer una visión de la conservación que integra la protección de la biodiversidad con el respeto por los derechos humanos. Esto implica llevar el enfoque a las decisiones cotidianas: desde la planificación de una actividad y el diálogo con una comunidad, hasta la prevención de conflictos y la construcción de acuerdos para la gestión de estos territorios.
Porque conservar el océano también significa reconocer a las personas que lo habitan, lo utilizan y contribuyen a protegerlo.